martes, 30 de noviembre de 2010

La primera fuga

Mucho habían tardado.... ni 10 días.

Ayer ya hicieron un intento y conseguí a duras penas retenerlas en casa mientras cerraba la puerta pero hoy Peach (que es la más lista de las dos) ha encontrado el momento y el hueco para escaparse de casa mientras yo salía.

Ha sido una aventurilla sin mayor importancia porque al salir de casa sólo se puede acceder a un descansillo en el que no hay mayor peligro, excepción hecha que estuviera la puerta del ascensor abierta, así que tras salir disparada y olisquear la alfombrilla de una vecina la he podido coger sin que opusiera resistencia (que ya me veía jugando al pilla-pilla con ella a las 8 de la mañana).

Afortunadamente Zelda se ha quedado mirando desde la puerta la escapada de su hermana. Esto si que es más raro porque suele ser ella la exploradora y Peach la que la sigue pero debe ser que con descubrir escondites y sitios nuevos en la casa tiene bastante de momento.

Las hemos cambiado la medicación y han pasado del jarabe para la tos a la amoxicilina con la que deberían mejorar en unos días según nos comentó la "vete" Leonor. Espero que así sea y por fin las puedan vacunar la semana que viene.

3 comentarios:

Geles dijo...

Y eso que no están buenas del todo, ya verás cuando recuperen todas sus fuerzas. jajajaja

Unknown dijo...

Tienes suerte, yo me he visto subiendo varios pisos mientras el tío se paraba a esperar que me acercase (que no quería explorar solo)

Y a una amiga se le metió en el ascensor y lo llamaron... oyó una voz "Hay un gatoooo" y ella... ¡míoooo ahora le cojooo!

Anónimo dijo...

Estamos impacientes por conocer otra dulce historia de estas dos simpáticas diablillas.... ¡¡¡¡JUAAAAAAAAAASSSSSSS, MEPARTOTOALAPOLLA!!!!!(sin acritud)